• Spoty Six

Maternidades agresivas

#catalogo

He pedido a la Sra. Racho que, ya que me tengo que disfrazar, me dejara hacer el post de esta semana y así meterme más en el papel.


Madrechillona (Jutta Bauer, Loguez)

Y, alguno ya lo habrá adivinado por las pistas que hemos dejado en Instagram , tocaba Madrechillona, un libro de Jutta Bauer, que va por su 8ª edición.



El album cuenta, en primera persona qué le ocurre a un pequeño pingüino al que su madre una mañana le pega un berrido que, literalmente, lo descoloca, de forma que cada una de las partes de su cuerpo va a parar a un lugar diferente del planeta.


Sin embargo y casi al final, la narración pasa a estar en tercera persona y nos explica que la madre recoge cada una de las partes, las cose, le pide perdón y los dos se van amorosamente navegando en un barco por el cielo, hacia el sol..


Pura metáfora en imágenes. Sobre él he oído cosas contradictorias. Hay quién opina que es muy tierno y quien, en cambio, se escandaliza porque le parece terriblemente agresivo. Será cuestión de analizar la relación que existe entre agresividad y ternura, pero eso lo dejo para otro día.

A los que les parece agresivo es porque se escandalizan de una madre que trata así a su retoño y los que lo encuentran tierno, porque quedan prendados de la imagen del pingüinito bajo el ala de su madre después de que esta le pide perdón.


El tema del narrador y el cambio de una primera a una tercera persona, me tiene preocupado. Lo hablaba el otro día con la Sra Racho que lo preguntó incluso en una charla a la que asistió, pero no hemos conseguido aclararlo. Habrá que acudir a la versión original alemana a ver si así podemos resolverlo.


La primera persona suele utilizarse para conseguir una mayor identificación del lector con la historia y su protagonista, y es lo que parece que se pretende aquí. La autora busca que veamos como se siente el pingüino (o el niño) con los gritos de su madre (lo destroza) y una vez que esto ha ocurrido y vemos sus partes esparcidas, cambia el foco a la madre. Ya no es el pingüino el que nos dice como se siente cuando lo recompone y le pide perdón y es un narrador en tercera persona el que muestra el final feliz de la historia. ¿Tal vez porque la autora sabe que no es tan fácil?, ¿tal vez porque en realidad busca empatizar con la agresividad adulta y dar alivio a los sentimientos de las madres que pierden los papeles con sus hijos, más que con el niño. ¿Qué pensais? ¿Será solo un error en la traducción?


El globo (Isol, FCE)

Los niños ¿seguirán queriendo a sus madres a pesar de los chillidos, o ya habrán dejado que se instauren otros sentimientos como ocurre en El globo de Isol? (un libro casi imposible de conseguir en librerías españolas) en el que no hay redención del adulto, como ocurre en Madrechillona.



Aquí, la autora que cuenta la historia en tercera persona, se coloca en el lado de las emociones de la niña protagonista ante los gritos de su madre y las lleva hasta las últimas consecuencias jugando con las imágenes y la metáfora: en este caso se cumple el deseo de la hija con los gritos de su madre.


En una de las ocasiones esta grita hasta inflarse y ponerse colorada como un globo en el que se convierte, para alivio de su hija.


A partir de ahí, su relación mejorará un montón y la niña juega y se ríe con su madre.


En este caso, es la agresividad de la niña ante las imposiciones y los gritos de la madre a los que se da salida. Tal vez sea por eso. que sea un libro practicamente imposible de encontrar en librerias y por lo que algunos piensan que no es adecuado para niños, no hay reparación en el sentido psicológico,no les da consuelo, ¿o sí?


Dos libros en los que la agresividad encuentra salida a través del humor. ¿Cuál preferís?


Una completísima reseña sobre Madrechillona, que sin embargo nada dice de mi dilema con el narrador. http://revistababar.com/wp/madrechillona/

Y al que le interese EL Globo, hay un artículo en CLIJ ¿Mi mamá me mima? Una lectura de El globo de Isol. Muñoz, P. N.º 248. Julio-agosto 2012. pp. 52-56.